Producto
Argos
Plataforma de ciberseguridad autoalojada para empresas pequeñas. Reúne en un solo proceso el inventario de activos, la gestión de vulnerabilidades, la inteligencia de amenazas, el cumplimiento del Esquema Nacional de Seguridad, las copias de seguridad, la flota de equipos y la formación del personal. Está construida por módulos, y algunos se sostienen solos: Talos salió de aquí.
Por qué no está el código
Producto comercial en desarrollo. El código no es público, pero la arquitectura y las decisiones sí se pueden contar.
Por qué existe
Una empresa de veinte personas tiene los mismos deberes de seguridad que una de dos mil, sin nadie dedicado a ello. Le toca al informático que además lleva las impresoras.
Lo que hay en el mercado está pensado para el otro tamaño: se licencia por activo, se despliega en semanas y necesita a alguien que sepa manejarlo. Así que esa empresa acaba con un Excel de inventario que nadie mantiene, copias que nadie ha restaurado nunca, y una carpeta de documentos de cumplimiento escritos una vez.
La plataforma
Una plataforma autoalojada que reúne en un solo proceso lo que hoy vive en siete sitios. El inventario de activos, las vulnerabilidades y la inteligencia de amenazas. El cumplimiento del Esquema Nacional de Seguridad. Y el estado de las copias, la flota de equipos y la formación del personal.
No es un panel que muestre siete cosas. Un activo descubierto en el inventario aparece solo en la gestión de vulnerabilidades. Un fallo detectado ahí sabe a qué control del Esquema afecta, y ese control sabe qué evidencia le falta. Juntarlo sirve porque el dato viaja, no porque quepa en una pantalla.
Autoalojada porque el cliente al que apunta no quiere su inventario en la nube de nadie, y porque instalarlo tiene que ser una tarde.
Lo hice con agentes
Una plataforma de siete módulos la construyo dirigiendo agentes de IA, con las reglas escritas como ficheros: la arquitectura, las fronteras de cada módulo y qué no puede tocar cada uno.
El diseño y el criterio son míos, y también la verificación de que lo que sale funciona. El volumen de código lo mueven los agentes. Talos salió de aquí con sus 147 comprobaciones, que es la prueba de que el método aguanta un módulo entero.
Modularidad
Está por módulos y algunos se sostienen solos. Talos, la auditoría de bastionado, salió de aquí y lo publiqué en abierto.
Eso obliga a que el módulo no dependa de la base de datos de la plataforma, ni de su sistema de usuarios, ni de su formato de informes, y cuesta más diseñarlo así. A cambio Talos se usa suelto y recibe uso real, que un módulo encerrado no tendría. Y mantener las fronteras limpias dejó el resto de la plataforma más fácil de cambiar, que no era el objetivo pero salió así.
Por qué SQLite
Es la decisión que más me han cuestionado. El destinatario es una instalación por empresa, con decenas de equipos y un puñado de usuarios a la vez. En ese tamaño, una base de datos que es un fichero quita un servicio que instalar, otro que actualizar, otro que respaldar y otro que puede no arrancar un lunes.
La copia de seguridad de la plataforma entera pasa a ser copiar un fichero, y restaurar es devolverlo a su sitio. En un producto cuyo argumento es que no necesitas a nadie para mantenerlo, eso no es un atajo, es lo que se vende.
Estado
En desarrollo, y el código no es público porque es un producto comercial. Lo que sí cuento es la arquitectura y las decisiones, que es lo que hay en esta página.